Se detectan casos de hongo negro en Venezuela

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Han pasado más de un año desde que el coronavirus llegó al mundo, y según el gobierno de Nicolás Maduro, al menos 3820 venezolanos han fallecido a causa del letal virus, pero una nueva amenaza llegó a Venezuela, y es el hongo negro. Pese a que no es una enfermedad nueva, especialistas advierten que es mucho más peligrosa que el covid-19.

Esta enfermedad ha cobrado la vida de personas en América Latina y debido al descubrimiento de casos relacionados con el COVID-19 en diferentes naciones, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitió una alerta epidemiológica el pasado 11 de junio. La situación ha causado alarma en la población mundial, a pesar de no ser una enfermedad viral ni contagiosa entre personas.

Hongo negro en Venezuela

De este modo, El Nacional reseñó algunas de las preguntas claves para entender cómo se genera esta afección y qué consecuencias puede tener en los pacientes.

¿Qué es la mucormicosis o el hongo negro?

Se trata de una infección producida por un hongo de tipo oportunista que está en el medio ambiente, especialmente en lugares poco higiénicos, y que puede invadir el organismo, sobre todo en pacientes que tienen inmunosupresión.

“En el área de otorrinolaringología hay una forma que se llama rinocerebral. ¿Qué quiere decir esto? Que el hongo invade generalmente a través de las fosas nasales y, por esta vía, puede afectar los senos paranasales. En esa infección puede haber una afectación del tejido cerebral”, señaló Geraldine Caibe, otorrinolaringóloga de la clínica El Ávila, en Caracas.

Usualmente, explicó Caibe, el hongo alcanza los vasos sanguíneos y ocasiona una alteración en el flujo sanguíneo, que puede producir trombosis en los vasos. Esto genera un cierre del flujo sanguíneo normal y se produce una necrosis del tejido circundante.

¿Solo se relaciona con el covid-19?

La mucormicosis o el hongo negro se relaciona con pacientes que tienen inmunosupresión. Es decir, que no se trata de una enfermedad nueva y no está estrechamente ligada al coronavirus.

“Es una enfermedad que ya se conoce y se relaciona con procesos de inmunosupresión. Específicamente con pacientes que tienen diabetes mal controlada, que hacen cetoacidosis diabética —una complicación de la diabetes—, que tienen neoplasia o tumores malignos o que tienen inmunosupresión por usar esteroides de larga data”, indicó.

Los casos recientes reportados de mucormicosis asociada al covid-19 se deben a que se produce un proceso de inmunosupresión en las personas, que también reciben altas dosis de esteroides para controlar los procesos inflamatorios que ocurren en las vías respiratorias.

 ¿El hongo negro se contagia?

El hongo negro no es contagioso. Se encuentra en las superficies y puede afectar a cualquier paciente inmunosuprimido. Pero si su sistema inmunológico es competente y usted está al lado de una persona con mucormicosis no hay riesgo de que lo contraiga.

Caibe precisó que, al entrar por las vías respiratorias, el hongo negro consigue su punto de acción y comienza a desarrollarse. Es una enfermedad altamente invasiva que produce una necrosis importante en todo el tercio medio de la cara y de la base del cráneo, y la mortalidad es bastante elevada.

¿Cuáles son los síntomas principales?

Los síntomas comienzan como una sinusitis, que va progresando y se hace resistente al tratamiento. La persona presenta obstrucción en la nariz, rinorrea o moco purulento abundante.

“Hace poco tuvimos un paciente de 14 años de edad que no mejoraba con los tratamientos habituales. Se le puso un tratamiento de antibioticoterapia, pero no mejoraba. La enfermedad comenzó a progresar, se empezaron a ver necrosis de varias estructuras, de la nariz y de los senos paranasales. Se hicieron limpiezas y se determinó en una biopsia que tenía una mucormicosis, pero no encontrábamos la razón porque el niño no era diabético y aparentaba estar controlado desde el punto de vista inmunológico. Sin embargo, se hicieron estudios posteriores y se determinó que tenía un linfoma no Hodgkin”, dijo.

Señaló que los cuadros rinosinusales de tipo viral se curan en una semana o menos. Y cuando se trata de un proceso bacteriano puede tardar como dos semanas.

“En los pacientes con hongo negro es muy característico que los síntomas se hagan progresivos, más intensos y no mejoran con ninguna medicación. A un paciente debe llamarle la atención si tiene síntomas nasales, moco amarillo, verde, expulsión de costras, dolor facial, cefalea o dolor de cabeza intenso”, indicó.

“Al comienzo puede que no haya ningún cambio, pero después se dan cuenta de que hay coloración en la piel y a lo mejor eso es lo que hace que acudan con rapidez al médico. Por supuesto, siempre que un paciente tenga este tipo de sintomatología, que se va viendo que es progresivo, que no mejora, tiene que acudir a una consulta médica”, dijo.

¿Qué hacer si hay sospechas?

La doctora dijo que lo importante cuando se sospecha de que hay una mucormicosis es buscar la causa de la inmunosupresión. La más frecuente en el Hospital Universitario de Caracas son pacientes diabéticos descompensados, pero esa no es la única razón.

“Nunca se debe olvidar que siempre tiene que haber una causa subyacente. No ocurre y no ha habido casos de mucormicosis en pacientes sanos o inmunocompetentes”, aseguró.

Explicó que estos pacientes se tienen que manejar en hospitalización porque hay que hacerles limpiezas quirúrgicas en las áreas necróticas, eliminar el hongo, los vasos sanguíneos y, adicionalmente, poner antibióticos basados en medicamentos antimicóticos como la anfotericina B.

¿Se puede superar el hongo negro?

Caibe afirmó que si se determina la enfermedad, si se pone el tratamiento médico a tiempo y se cumplen las medidas necesarias, debido a que es muy agresiva y altamente letal, se puede corregir la falla subyacente y los pacientes podrán superarlo.

“Hemos tenido pacientes que se han recuperado de una mucormicosis y actualmente gozan de buena salud. Lo importante, y es el mensaje que debe quedar claro, es que no solo el covid-19 puede producir una mucormicosis, sino cualquier enfermedad que nos produzca inmunosupresión, principalmente los pacientes diabéticos”, reiteró.

Debido al sistema deteriorado de salud en Venezuela, actualmente hay pacientes diabéticos que no están siendo controlados de manera adecuada. Esto, subrayó Caibe, debe llamar la atención porque, al no controlarse esa enfermedad, también puede provocar un aumento de casos de hongos negros.

¿Deja secuelas?

El hongo negro sí puede dejar secuelas.

“La enfermedad produce una necrosis en los tejidos, una necrosis tisular, y ese tejido necrótico se desprende, hay que retirarlo quirúrgicamente. Las personas muchas veces quedan con defectos en las pirámides nasales, con las narices hundidas o en silla de montar, que se le denomina a esas narices que se hacen achatadas. Porque hay una destrucción importante de toda la estructura de la línea media, que es la parte que primero se ve afectada”, manifestó.

La profesora añadió que, incluso, a nivel del paladar pueden quedar perforaciones amplias y una comunicación entre la cavidad oral y la nariz. En esos casos, a los pacientes hay que hacerles cirugías reconstructivas para corregir.

Agregó Caibe que, en casos muy severos, puede quedar un defecto muy importante en el rostro.

“En una necrosis de toda la pared anterior del seno maxilar que involucre la mejilla hay que hacer cirugías reconstructivas, después de que estamos seguros de que la enfermedad está erradicada y de que su enfermedad de base está controlada”, manifestó.

¿Cuánto cuesta un tratamiento contra el hongo negro?

La doctora afirmó que el tratamiento contra el hongo negro en Venezuela es muy costoso. Señaló que los antimicóticos de cualquier tipo tienen precios elevados y que, además, los pacientes deben tratarse en un hospital o en una clínica.

“Tiene que manejarse en instituciones de salud porque la mayoría de estos antimicóticos deben administrarse por vía intravenosa. Además de que son medicamentos que tienen gran cantidad de efectos secundarios y los pacientes deben estar monitoreados; usualmente hay que hacerles controles hematológicos interdiarios y se les debe vigilar la función hepática porque los medicamentos que tienden a tener mucha toxicidad en el hígado, entonces deben estar bien controlados y monitoreados”, detalló.

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