59 aniversario del fallecimiento de Andrés Eloy Blanco

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(Noticias-Kikiriki).- Tal día como hoy, hace 59 años, falleció en un accidente automovilístico en México, Andrés Eloy Blanco, insigne poeta, ensayista, dramaturgo, cuentistas y orador venezolano.

Nacido en Cumaná el 6 de agosto de 1896, en 1928, a los veinte años ganó los Juegos Florales de Guayana, con el poema Canto a la Espiga y al Arado. La consagración nacional la va a recibir cuando su Canto a España obtiene el Primer Premio en el Concurso Hispanoamericano de Poesía, auspiciado en Madrid por la Real Academia Española.

Graduado de abogado en 1918, en la Universidad Central de Venezuela, su actividad política en oposición al régimen gomecista, lo llevó varias veces a la cárcel y al destierro. Finalizado el gobierno de Gómez, Andrés Eloy Blanco fue al Congreso Nacional; en 1947 fue elegido Presidente de la Asamblea Nacional Constituyente y fue Ministro de Relaciones Exteriores durante el mandato de Rómulo Gallegos.

Desterrado en México tras la caída de Gallegos, pereció víctima de un accidente automovilístico, a los 57 años de edad. Sus restos fueron llevados al Panteón Nacional.

En sus escritos, Andrés Eloy Blanco atendió siempre a lo que decía la gente, la calle, de allí la gran popularidad de sus versos. Como cuentista, especialmente en La gloria de Mamporal, criticó las famas pueblerinas; como dramaturgo, se asomó en la mejor de sus piezas,Abigail, a las lecciones bíblicas; como periodista fue uno de los más afamados columnistas de la prensa venezolana; como biógrafo, se ocupó de la figura del sabio José María Vargas.

Como orador político y literario, cautivó a las multitudes venezolanas de los años treinta y cuarenta, y lo siguió haciendo hasta su muerte en el exilio. De hecho, su última intervención pública, pocas horas antes de perder la vida, fue un discurso, en el cual llamó a lo mejor del espíritu venezolano a seguir viviendo.

El conjunto de sus obras está recogido en libros como Tierras que me oyeron; El huerto de la epopeya; Navegación de altura; La aeroplana clueca; Baedeker 2000; Poda; Carta a Juan Bimba; Giraluna y Vargas, Albacea de la Angustia, entre otros.

La Asamblea General de las Naciones Unidas, en su Resolución 57/249, proclamó el 21 de mayo como Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo.

Este día ofrece una oportunidad de profundizar nuestras reflexiones sobre los valores de la diversidad cultural para aprender a convivir mejor. Por esta razón, la UNESCO apela a los Estados Miembros y a la sociedad civil para celebrar este día asociando al mayor número de actores y colaboradores.

La adopción de la Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural (ocurrida el 2 de noviembre de 2001) muestra un compromiso en favor de la fecunda diversidad de las culturas en un espíritu de diálogo y apertura, tomando en cuenta los riesgos de homogeneización y repliegue de las identidades culturales específicas, que generalmente trae consigo la universalización.

Como las culturas engloban las artes y las letras, así como los modos de vida, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias, la protección y la promoción de su diversidad plantea un reto: defender una capacidad creativa a través de la multiplicidad de sus formas materiales e inmateriales, y garantizar una convivencia pacífica.

La preservación y la promoción de este “patrimonio común de la humanidad”, emana de un imperativo ético y unos instrumentos normativos que constituyen el fundamento y la finalidad del programa cultural de la UNESCO en los ámbitos del patrimonio (mundial, monumental, mobiliario, inmaterial), de las culturas vivas (expresiones tradicionales, artesanía, expresiones contemporáneas, lenguas y derecho de autor), del desarrollo sostenible (turismo cultural, artesanía, saberes autóctonos, medio ambiente sostenible) y del Diálogo intercultural.

El lema para 2012 de esta fecha: “Décimo aniversario del Día Mundial de la Diversidad Cultural”, con lo cual se aspira a aumentar la conciencia mundial sobre la importancia del diálogo intercultural, la diversidad y la inclusión, además de construir una comunidad de individuos comprometida con el apoyo a la diversidad a través de actos auténticos y cotidianos, del mismo modo que combatir la polarización y los estereotipos para mejorar el entendimiento y la cooperación entre la gente de diferentes culturas.

 

 

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