
Ante la presión ejercida por parte de EE.UU. contra Venezuela y Cuba, Rusia reitera su apoyo a los pueblos de las naciones latinoamericanas, destacó el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, en su videomensaje con motivo del Día del Trabajador Diplomático que se celebra este martes.
En su discurso, el canciller destacó la atención central de Moscú hacia «la lucha contra cualquier práctica neocolonial: desde medidas coercitivas unilaterales hasta intervenciones militares».
«En este contexto, reafirmamos nuestra solidaridad con los pueblos de Venezuela y Cuba«, declaró el alto funcionario.
«Estamos convencidos de que solo ellos pueden determinar su propio destino«, agregó Lavrov.
Agresión a Venezuela
El pasado 3 de enero, el presidente estadounidense, Donald Trump, lanzó una ofensiva militar masiva en territorio venezolano, que afectó a Caracas y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira. La operación concluyó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York. Los lugares atacados fueron principalmente de interés militar, aunque también se alcanzaron zonas urbanas y hubo víctimas civiles.
Caracas calificó las acciones de Washington como una «gravísima agresión militar» y advirtió que el objetivo de los ataques «no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la nación. Asimismo, muchos países del mundo, entre ellos Rusia y China, instaron a liberar a Maduro y a su esposa. La Cancillería rusa dijo que a Venezuela se le debe garantizar el derecho a decidir su destino sin ninguna intervención externa.
Además, Trump y otros altos cargos de su Gobierno se han arrogado el control unilateral de la industria petrolera venezolana por tiempo «indefinido», tras aseverar que solo Washington autorizará las ventas de crudo procedentes del país suramericano.
Amenazas de Trump a Cuba
El 29 de enero, el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declara una «emergencia nacional» ante la supuesta «amenaza inusual y extraordinaria» que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región. El texto acusa al Gobierno cubano de alinearse con «numerosos países hostiles», de acoger a «grupos terroristas transnacionales» como Hamás y Hezbolá y de permitir el despliegue en la isla de «sofisticadas capacidades militares y de inteligencia» de Rusia y China.

