
Lejos de poner fin a la polémica en torno al depredador sexual convicto Jeffrey Epstein, la nueva tanda de archivos, publicada el pasado viernes por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, dejó al descubierto un abismo de prácticas escalofriantes y siniestras, con testimonios de una brutalidad y un ocultismo tan extremos que, de ser ciertos, redefinirían la naturaleza del escándalo.
«Descuartizaban bebés, les sacaban los intestinos y comían sus heces»
Uno de los archivos menciona una denuncia de sacrificios rituales con canibalismo. Según el documento EFTA00147661, el FBI entrevistó a una presunta víctima de violación por parte George H.W. Bush, expresidente de Estados Unidos. La víctima relató que mientras estaba en un yate propiedad de Epstein «presenció cómo hombres afroamericanos mantenían relaciones sexuales con mujeres rubias blancas» hasta hacerlas sangrar.
«[Él] Fue víctima de una especie de sacrificio ritual en el que le cortaron los pies con una cimitarra [sable de hoja curva y un solo filo], pero sin dejar cicatrices», reza el texto. Además, se menciona que la víctima fue testigo del descuartizamiento de bebés, a quienes «les extraían los intestinos y algunas personas comían las heces de dichos intestinos«.
«¿Niños o niñas?»
Otro documento polémico de los archivos publicados fue un correo electrónico de la publicista del mundo del entretenimiento estadounidense Peggy Siegal, fechado el 18 de diciembre de 2009, en referencia a un viaje que tenía previsto realizar a Kenia. «Te puedo traer un bebé pequeño… o dos. ¿Niños o niñas?», escribió al correo atribuido a Epstein.


