
Los sindicatos que conforman la Central Obrera Boliviana (COB) mantenían el sábado bloqueos de protesta, tras la ruptura del diálogo con el gobierno del presidente Rodrigo Paz, en busca de que el Ejecutivo derogue el decreto 5503 que eliminó el subsidio a los combustibles.
Esto es parte de las protestas que la COB inició el pasado 20 de diciembre para exigir al gobierno de Bolivia la abrogación del decreto 5503 que puso fin al subsidio a la gasolina y el diésel, y que consideran «inconsitucional» y «entreguista» de los recursos naturales y empresas estatales a capitales privados.
El decreto, vigente desde el 17 de diciembre, estableció precios de 6,96 bolivianos (un dólar) por litro de gasolina especial, 1,58 dólares para la gasolina premium y 1,40 dólares para el diésel, lo que supone aumentos de 86 % y 162 %. respecto a los costes subvencionados que rigieron ppor más de 20 años.
En la víspera, los dirigentes de la COB y el gobierno rompieron un nuevo proceso de diálogo que, según las autoridades nacionales iba por buen camino, pero que tropezó con la exigencia de abrogación del decreto que mantuvieron algunos líderes sindicales.
El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, dijo en la víspera que la apertura del gobierno fue «total» y que el Ejecutivo va a seguir insistiendo en ese proceso.
Anoche, el principal dirigente de la COB, Mario Argollo, indicó que la protesta «ya se ha vuelto una revolución nacional», por lo que instó a las organizaciones del «pueblo» a sumarse a los reclamos que mantiene el mayor ente sindical del país.
La COB llamó a una reunión de «emergencia» en La Paz para la tarde de este sábado que podría definir nuevas acciones de protesta.
La norma va acompañada por otras medidas, como el incremento del salario mínimo, de 395 a 474 dólares, y el aumento de bonos para los estudiantes del sistema público y de la renta para adultos mayores sin aportes a la seguridad social.
El gobierno reiteró que no retrocederá en sus medidas, ya que el decreto consiguió garantizar la provisión de combustibles, que era escasa desde mediados de 2024, y que el valor del dólar en el mercado paralelo se sitúe por debajo de los 10 bolivianos.


