
El analista político, Gustavo Gutiérrez aseguró que los Estados Unidos no pretender acabar con el narcotráfico, sino lo que quiere es llevarse el petróleo venezolano y mantener un control energético sobre el hemisferio.
«Hay una mentira que se repite una y otra vez para justificar la agresión contra Venezuela, que las bombas que vimos caer en Caracas, que el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la primera dama, Cilia Flores, que es por justicia, que es por democracia,, que es por narcotráfico, pero cuando uno deja de escuchar el discurso y empieza a mirar los hechos, los datos, las decisiones económicas, la verdad aparece con una claridad brutal. Esto no es justifica, ni democracia, esto es petróleo y control energético. Desde Washington se construyó una narrativa moral, lucha contra el narcoterrorismo, defensa del orden internacional, aplicación extraterritorial de la justicia, ese relato cumple una función precisa, trasladar un conflicto geopolítico al territorio penal para que el uso de la fuerza no parezca una agresión sino una supuesta aplicación de la ley, pero una acusación penal no explica el motivo, sólo habilita el método. Para entender el motivo real , hay que mirar que bloquean, que sancionan y que intentan controlar. La imputación por narcoterrorismo, cumple un rol técnico, sacar el conflicto del derecho internacional y meterlo en el derecho penal estadounidense, así, un bombardeo deja de parecer una agresión, un secuestro deja de parecer secuestro y todo se presenta como un procedimiento legal, pero aquí está el punto de quiebre. Si el objetivo fuera penal, las acciones serían judiciales y no lo son, son económicas, son energéticas. Venezuela concentra las mayores reservas de petróleo del mundo y produce crudo pesado estratégico para las refinerías del Golfo de México. En un contexto de reordenamiento energético global, sanciones cruzadas y competencias por rutas y suministros. Ese recurso es un activo geopolítico crítico, hechos verificables, interrupción forzada de exportaciones y financiamiento, presión para redirigir mercados y contratos, bloqueo de pagos, seguros, fletes y trading, captura judicial y administrativa de activos y cargamentos. Nada de esto combate el narcotráfico, todo apunta a controlar la oferta, los precios y las rutas del petróleo. Dicen, no es por petróleo, es por justicia. Hacen incautaciones de cargamento, presión a navieras y aseguradoras y reordenamiento forzado del flujo del crudo. Dicen, no buscamos cambio de régimen, hacen, estrangulan los ingresos del estado venezolano, condición material indispensable para cualquier gobernabilidad, dicen, nos estamos en guerra, hacen, militarizan el comercio energético, escoltan rutas y realizan abordajes, bombardean instalaciones militares y también espacios civiles. Secuestran a un Presidente y a la Primera Dama y amenazan a terceros y cuando el propio Trump afirma sin rodeos que el petróleo venezolano no puede quedar en manos hostiles, el subtexto se convierte en texto, el recurso es el objetivo», indicó Gutiérrez en su programa Punto de Quiebre.


