
Familiares de las víctimas del bombardeo estadounidense en Fuerte Tiuna relataron los sucesos perpetrados por militares estadounidenses, quienes atacaron conjuntos que albergaban a soldados y civiles venezolanos, dejando un número no determinado de personas asesinadas y heridas, con el fin único de secuestrar al presidente de la República, Nicolás Maduro, y la primera combatiente, Cilia Flores.
El caso de Selenia Prato, una joven habitante del urbanismo Simón Bolívar y hermana de dos coroneles del Ejército Bolivariano, reveló la crudeza de este acto criminal y de la falta de empatía de las tropas norteamericanas hacia la vida humana. Ella reveló que el primero de sus hermanos mayores, quien fue herido en varias partes de su cuerpo, mientras que el segundo oficial del componente castrense en cuestión si se encuentra estable.
«Mi hermano mayor fue herido en la cabeza, parte de sus manos, sus piernas. Tengo que esperar a ver cómo reacciona, no lo he podido ver. Aproximadamente a las 2:00 a.m. yo sentí las detonaciones en el Fuerte Tiuna, en el urbanismo Simón Bolívar, donde hay civiles y militares… Mi otro hermano que, gracias a Dios está bien», explicó.
Asimismo, manifestó su indignación por la agresión imperialista, pues, a su juicio, no se trata de un asunto político, sino también del apropiamiento criminal sobre los recursos naturales de la patria.



