
Desde el Palacio Apostólico, el papa León XIV renovó este domingo su llamado urgente a cultivar la paz. Tras el rezo del Ángelus, el Pontífice lamentó que la diplomacia del consenso sea desplazada por una «diplomacia de la fuerza». Para el obispo de Roma, el mundo asiste a un retroceso donde la guerra parece «estar de moda».
El Santo Padre dedicó especial atención a la situación que atraviesa Venezuela tras la incursión militar de Estados Unidos. León XIV enfatizó en la necesidad imperativa de respetar la voluntad del pueblo venezolano. Según el sumo pontífice, la estabilidad en la nación bolivariana solo es posible si se detienen las agresiones externas y se prioriza el bien común.
La presencia de flotas militares norteamericanas en aguas del Caribe fue señalada por el Papa como motivo de «profunda preocupación». Advirtió que el aumento de tensiones en estas zonas estratégicas pone en riesgo la paz del continente. Instó a las potencias a buscar soluciones políticas pacíficas y abandonar la intimidación armada bajo pretextos de seguridad.
Durante su alocución, analizó el preocupante debilitamiento del multilateralismo a nivel internacional. Denunció que se quebró el orden establecido tras la Segunda Guerra Mundial. Para el Vaticano, sustituir el diálogo por la fuerza bruta representa un ataque directo a los derechos humanos que afecta también a Irán y Siria.

