Estados Unidos confirmó este viernes el envió del portaaviones USS Gerald R. Ford, su mayor buque de guerra, desde aguas del Caribe hacia Oriente Medio, en el marco de la constante presión sobre Irán por parte de Trump.
El movimiento se produce días después de que Trump declarara que consideraba enviar un segundo portaaviones a la región si fracasan las negociaciones indirectas con Teherán sobre su programa nuclear. Ante periodistas en la Casa Blanca, el mandatario reiteró que en caso de no lograr un acuerdo lo necesitarían al Ford, pero si tenían un acuerdo «se irá muy pronto”.
«Durante 47 años, han estado hablando y hablando y hablando. Mientras tanto, hemos perdido muchas vidas», expresó el presidente estadounidense haciendo referencia a las protestas realizadas recientemente en Teherán. En ese sentido, expresó que para Irán un cambio de régimen sería «lo mejor que podría pasar» mostrando así de manera clara su postura a favor de cambiar el actual liderazgo clerical del país.
«Si no tenemos un acuerdo, lo necesitaremos (al Ford). Si tenemos un acuerdo, se irá. Se irá muy pronto. Tenemos uno ahí fuera que acaba de llegar. Si lo necesitamos, lo usaremos. Lo tenemos listo, una fuerza muy grande», fueron las declaraciones de Trump que avivan la amenaza contra Irán a nivel militar.
Trump también advirtió que, de no alcanzarse un pacto con Irán, Washington activará una “segunda fase, muy dura” contra Teherán. Aclaró, sin embargo, que no ha hablado con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sobre una posible suspensión del diálogo con líderes iraníes, mientras que las naciones árabes del Golfo consideran que cualquier ataque podría desatar un conflicto regional.
Tras la salida unilateral de Trump en 2018 del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA), el presidente estadounidense buscó iniciar un nuevo acuerdo nuclear con Irán a la entrada de su segundo mandato, pero luego cambió su postura al adoptar una política de enriquecimiento cero. Tras las acciones de la guerra de los 12 días, un equipo de investigadores de Naciones Unidas intentaron visitar las centrales atacadas, pero se toparon con negativas por parte de Irán, considerando el diálogo como «imperfecto, complicado y extremadamente difícil, pero está ahí».
El USS Gerald R. Ford, el buque insignia más avanzado de la Armada estadounidense, fue reubicado en el Caribe en noviembre como parte de la campaña de presión contra el gobierno venezolano, tras operar en el Mediterráneo. Se prevé que la tripulación del portaaviones no regrese a su base en Virginia hasta finales de abril o principios de mayo de 2026, semanas después de su periodo programado en dique seco para reparaciones mayores.

