
El pasado 15 de enero de 2026, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, presentó un mensaje que podría marcar un antes y un después en la historia económica de Venezuela. La creación de dos Fondos Soberanos: el Fondo Soberano de Protección Social y el Fondo Soberano de Infraestructura y Servicios, representa una respuesta directa a las necesidades urgentes de la población y un intento de revitalizar la economía del país.
Fondo Soberano de Protección Social: Prioridad a lo Humano
El primer fondo se centra en la protección social, buscando atender las necesidades más apremiantes de los ciudadanos. En un contexto donde la inestabilidad económica ha afectado gravemente el bienestar de la población, producto del Bloqueo y medidas coercitivas y unilaterales, mal llamadas Sanciones, este fondo se plantea como un «blindaje» para las inversiones sociales. La mejora de ingresos es uno de sus pilares fundamentales, con el objetivo de fortalecer el ingreso real de los trabajadores. Además, la inversión en salud y educación es crucial; se destinarán recursos para recuperar hospitales y escuelas, garantizando que los venezolanos tengan acceso a servicios básicos dignos.
Asimismo, se contempla el financiamiento de programas de construcción de viviendas y sostenimiento de planes alimentarios, aspectos vitales para mejorar la calidad de vida de las familias venezolanas. Este enfoque integral no solo busca paliar las carencias inmediatas, sino también sentar las bases para un futuro más estable.
Fondo Soberano de Infraestructura y Servicios: Reconstruyendo el País
El segundo fondo tiene un enfoque más técnico y estructural, centrado en recuperar la infraestructura del país. La inversión en servicios públicos es prioritaria; la mejora del sistema de agua potable y la estabilidad del sistema eléctrico son esenciales para garantizar un funcionamiento adecuado de la vida cotidiana. Además, el mantenimiento de carreteras y autopistas facilitará el transporte y el comercio, impulsando así el desarrollo económico.
Al mejorar los servicios, se abre una puerta para que las industrias y emprendedores locales puedan producir más y mejor, lo que a su vez genera empleo y promueve el crecimiento económico. Esta visión integral es necesaria para reconstruir la «columna vertebral» del país y ofrecer a los ciudadanos una vida más cómoda.
Además estos anuncios vienen con un Nuevo Modelo de Gestión Directo, Transparente e Independiente y que la creación de estos fondos no solo implica una inyección de recursos, sino un cambio en la forma en que se administra el dinero del Estado. Bajo tres pilares directo a la necesidad, transparencia tecnológica e independencia se busca transformar la relación entre el gobierno y el pueblo. Al destinar las divisas directamente a solucionar problemas concretos, se pretende evitar que los recursos se pierdan en trámites burocráticos.
Además, la propuesta de una plataforma digital permitirá al pueblo monitorear el uso de los recursos, promoviendo así la transparencia y combatiendo la corrupción. Por último, al ser «soberanos», estos fondos buscan que Venezuela utilice sus propios ingresos para financiarse, reduciendo la dependencia de préstamos externos que puedan condicionar su política.
La creación de estos Fondos Soberanos tiene el potencial de generar un impacto positivo en la vida diaria de los venezolanos. Si se implementan correctamente, podríamos estar ante una oportunidad histórica para mejorar los salarios y la calidad de vida de la población. La esperanza está en que cada ciudadano sienta una mejora tangible en su bolsillo y en su entorno, con servicios básicos funcionando adecuadamente y una economía en crecimiento. Ahora, más que nunca, es crucial que todos estemos atentos a cómo se desarrollan estas iniciativas y exijamos rendición de cuentas para asegurar que realmente beneficien al pueblo venezolano.
@jesussantanderl




